¿Entre la docencia y mi profesión?
Inicio mi narración comentando que estudie Ingeniería Industrial en el Instituto Politécnico Nacional, es un área que me gusta mucho. Recuerdo que siendo estudiante ayudaba a algunos amigos que tenían problemas con las matemáticas y sin embargo, como yo, querían iniciarse en el área de ingeniería.
Después cuando ya era pasante, trabaje un semestre dando clases en un Conalep de la delegación Iztapalapa, en el D.F., aunque me gusto dar clases también quería trabajar en la industria y pude colocarme en una empresa llamada Colombin bel ubicada en la industrial Vallejo, y trabaje en el área de producción, donde además se tienen que ver aspectos como control de calidad, seguridad industrial, planeación, mantenimiento, inventarios, relaciones humanas, en fin un mundo de actividades, pero las instalaciones de la empresa fueron vendidas y deje de laborar en ese lugar.
Platicando con algunos compañeros me entere que existía un organismo de reciente creación llamado CECyTEM y solicite trabajo de profesor horas clase. En un principio me resulto muy desconcertante mi nuevo empleo por la cantidad de documentos que me solicitaban. Recuerdo que en el Conalep donde había trabajado solo me pedían cumplir con mi horario y el programa. Ahora tenía que entregar plan de curso, plan del alumno, diagnósticos, exámenes parciales y extraordinarios, reportes periódicos de mi avance, elaborar periódico mural, ceremonia cívica, casos críticos, etc. Todo ello sin contar con una cantidad impresionante de términos académicos y educativos que yo no manejaba y que utilizaban cotidianamente los administrativos y los compañeros docentes.
Afortunadamente me adentre en el mundo de la educación y cuando menos lo pensé ya tenia algunos reconocimientos académicos y el afecto de mis compañeros.
La confrontación con mi profesión de origen fue dura, hay mucha diferencia en hacer las cosas y en guiar a otros para que en un futuro inmediato las hagan. Ahora me siento muy contento en mi trabajo, puedo aportar experiencias vividas a mis alumnos, siempre que puedo les comento como es la actividad en la industria, las exigencias y las satisfacciones que se obtienen al desempeñarse en ese ámbito.
Me agrada trabajar en la Educación Media Superior ya que los estudiantes son muy receptivos y desean conocer de primera mano las opiniones y experiencias de quienes hemos estado en los centros industriales. Los alumnos de quinto o sexto semestre se acercan a mí para conocer los comentarios que tengo sobre estudiar o pedir trabajo en tal o cual lugar, es muy satisfactorio saber que mis vivencias les pueden ayudar en su vida profesional y laboral.
Me gustaría sin embargo combinar, como otros compañeros, el trabajo académico con el trabajo en la industria, aunque lo he realizado en forma esporádica, no me es posible concretarlo hasta ahora. Sien embargo no es una prioridad en mi vida, no pienso dejar mi trabajo como docente, ya que me ha enseñado a moldear mi forma de ver a los compañeros de trabajo y a los adolecentes, ahora comprendo las dificultades personales, económicas, y de actitud a las que se enfrentan para poder realizar sus expectativas, así como las frustraciones que sienten cuando no logran realizar sus anhelos de desarrollo. Estoy convencido que puedo aportar cosas importantes a los estudiantes como profesor de educación media, más aun, siento la necesidad y el compromiso de prepararme mejor para cumplir las expectativas que tiene los estudiantes, la sociedad y el país de sus profesores.
Inicio mi narración comentando que estudie Ingeniería Industrial en el Instituto Politécnico Nacional, es un área que me gusta mucho. Recuerdo que siendo estudiante ayudaba a algunos amigos que tenían problemas con las matemáticas y sin embargo, como yo, querían iniciarse en el área de ingeniería.
Después cuando ya era pasante, trabaje un semestre dando clases en un Conalep de la delegación Iztapalapa, en el D.F., aunque me gusto dar clases también quería trabajar en la industria y pude colocarme en una empresa llamada Colombin bel ubicada en la industrial Vallejo, y trabaje en el área de producción, donde además se tienen que ver aspectos como control de calidad, seguridad industrial, planeación, mantenimiento, inventarios, relaciones humanas, en fin un mundo de actividades, pero las instalaciones de la empresa fueron vendidas y deje de laborar en ese lugar.
Platicando con algunos compañeros me entere que existía un organismo de reciente creación llamado CECyTEM y solicite trabajo de profesor horas clase. En un principio me resulto muy desconcertante mi nuevo empleo por la cantidad de documentos que me solicitaban. Recuerdo que en el Conalep donde había trabajado solo me pedían cumplir con mi horario y el programa. Ahora tenía que entregar plan de curso, plan del alumno, diagnósticos, exámenes parciales y extraordinarios, reportes periódicos de mi avance, elaborar periódico mural, ceremonia cívica, casos críticos, etc. Todo ello sin contar con una cantidad impresionante de términos académicos y educativos que yo no manejaba y que utilizaban cotidianamente los administrativos y los compañeros docentes.
Afortunadamente me adentre en el mundo de la educación y cuando menos lo pensé ya tenia algunos reconocimientos académicos y el afecto de mis compañeros.
La confrontación con mi profesión de origen fue dura, hay mucha diferencia en hacer las cosas y en guiar a otros para que en un futuro inmediato las hagan. Ahora me siento muy contento en mi trabajo, puedo aportar experiencias vividas a mis alumnos, siempre que puedo les comento como es la actividad en la industria, las exigencias y las satisfacciones que se obtienen al desempeñarse en ese ámbito.
Me agrada trabajar en la Educación Media Superior ya que los estudiantes son muy receptivos y desean conocer de primera mano las opiniones y experiencias de quienes hemos estado en los centros industriales. Los alumnos de quinto o sexto semestre se acercan a mí para conocer los comentarios que tengo sobre estudiar o pedir trabajo en tal o cual lugar, es muy satisfactorio saber que mis vivencias les pueden ayudar en su vida profesional y laboral.
Me gustaría sin embargo combinar, como otros compañeros, el trabajo académico con el trabajo en la industria, aunque lo he realizado en forma esporádica, no me es posible concretarlo hasta ahora. Sien embargo no es una prioridad en mi vida, no pienso dejar mi trabajo como docente, ya que me ha enseñado a moldear mi forma de ver a los compañeros de trabajo y a los adolecentes, ahora comprendo las dificultades personales, económicas, y de actitud a las que se enfrentan para poder realizar sus expectativas, así como las frustraciones que sienten cuando no logran realizar sus anhelos de desarrollo. Estoy convencido que puedo aportar cosas importantes a los estudiantes como profesor de educación media, más aun, siento la necesidad y el compromiso de prepararme mejor para cumplir las expectativas que tiene los estudiantes, la sociedad y el país de sus profesores.